
Interior destinará 11,7 millones de euros a reducir la accidentalidad en carretera
El plan de medidas urgentes para reducir la accidentalidad en carretera incluye intervenciones en las vías, medidas de vigilancia, implantación de nuevas tecnologías, refuerzos en la señalización y actuaciones en comunicación. El importe destinado al plan es de 11,7 millones de euros.
El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, ha presentado el plan ante la Comisión sobre Seguridad Vial y Movilidad Sostenible del Congreso, con el objetivo final de visión cero, que no haya ninguna víctima mortal en las carreteras españolas. “En línea con el resto de países con menores tasas de siniestralidad, la visión cero es la que debe vertebrar las actuaciones que se desarrollen, construyendo un sistema integral que minimice los errores involuntarios y que, cuando se produzcan, prevenga que el resultado sea fatal”, explica el Gobierno.
Las principales medidas del plan urgente se centran en los siguientes aspectos:
- Refuerzo de seguridad en zonas de adelantamiento con mayor siniestralidad. Se trata de mejorar la seguridad de las carreteras convencionales con actuaciones que den mayor certidumbre al conductor para realizar las maniobras de adelantamiento.
- Cruces inteligentes. Para mejorar la seguridad en los cruces más peligrosos en carreteras convencionales, se instalarán sistemas de señalización dinámica avisando de la presencia de vehículos en cruces.
- Avisadores de velocidad. Mejora de la seguridad en los trazados más críticos en carreteras convencionales, como curvas de radio reducido, proximidad a poblado, etc.
- Nueva metodología para determinación de puntos negros. Mejorar la identificación y metodología de análisis y propuesta de mejora de puntos negros empleada por la DGT, con el fin de reducir la accidentalidad grave en los tramos identificados.
- Nueva instrucción de vigilancia a la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil (ATGC) y Plan Operativo. Establecer las directrices de vigilancia para priorizar la vigilancia y control de los factores de riesgo que mayor influencia tienen en la accidentalidad, evitando la comisión de infracciones graves y potenciando la labor preventiva de los controles.
- Nuevos criterios para la ubicación y gestión de radares. El objetivo es asegurar la correcta ubicación y gestión de los radares en aquellos lugares de elevada accidentalidad o de peligrosidad objetiva en los que se observen incumplimientos de los límites de velocidad, reforzando su función preventiva, con lo que se mejorará la seguridad vial en puntos o tramos con elevada siniestralidad y peligrosidad.
- Puesta en funcionamiento de las cámaras de control de cinturón. El obetivo de las cámaras es mejorar las tasas de uso del cinturón de seguridad y reforzar el carácter preventivo del control. Tras una primera fase en que se ha evaluado el correcto funcionamiento de estas nuevas cámaras de control, se está en disposición de iniciar su uso.
- Tramos con avisadores de velocidad mostrando matrícula. Se trata de reducir los excesos de velocidad en vías de alta capacidad homogeneizando las velocidades de circulación.
- Instalación de puntos de control de velocidad y de cinturón de seguridad en tramos de especial peligrosidad. Se pretende reducir la accidentalidad en los tramos de carretera convencional donde ésta esté relacionada con el incumplimiento de los límites de velocidad establecidos.
- Refuerzo de la señalización de los tramos INVIVE. Para prevenir en los tramos de carreteras convencionales con mayor INVIVE (índice que evalúa la presencia del binomio exceso de velocidad y accidentalidad) los excesos de velocidad. Actualmente, se señaliza el inicio de los tramos con mayor INVIVE. La longitud de algunos de ellos hace aconsejable recordar esta señalización de manera periódica.
- Guía de buenas prácticas en travesías y tramos urbanos. Se editará una guía para facilitar y promover buenas prácticas técnicas en el ámbito de la infraestructura desde el punto de vista de la seguridad vial, como el calmado del tráfico, mediante la moderación de la velocidad, para reducir la accidentalidad en las travesías y vías urbanas y lograr la homogeneidad de las actuaciones.
- Señalización de nuevas rutas ciclistas seguras. El objetivo es facilitar y proteger el tránsito de ciclistas por las carreteras convencionales y reducir la accidentalidad de este colectivo vulnerable en nuestras vías. Para ello se instalará una señalización de advertencia a todos los usuarios de la vía de períodos, tramos y rutas con elevada intensidad circulatoria de ciclistas.
- Guías sonoras longitudinales. Su instalación tiene como objetivo evitar salidas de la vía e invasiones del carril de sentido contrario en carreteras convencionales. Según algunos estudios, esta medida puede reducir las salidas de vía un 67% y un 29% las colisiones frontales.
- Medidas de comunicación sobre distracciones. Se trata de concienciar a la población de que la distracción es uno de los principales factores que llevan a la producción de accidentes de tráfico y conseguir la reprobación social sobre el uso de móvil al volante.
- Testimonios reales de víctimas de accidentes de tráfico. Se grabarán y difundirán, con el fin de sensibilizar a la sociedad, testimonios reales de víctimas sobre las consecuencias de las distracciones al volante. La distracción tiene consecuencias y con esta medida se pone rostro y voz a las víctimas que incidirán en las secuelas que pueden producir los accidentes.
- Plan Estatal de Educación Vial. Elaboración de un Plan Estatal de Educación Vial en el seno del Consejo Superior de Tráfico con la participación de todas las entidades competentes en esta materia, así como la implicación de fundaciones y asociaciones de víctimas.
