El nivel de implementación de la IA en las corredurías se acelera en el primer semestre del año
La implementación de la IA en las corredurías se ha acelerado en los primeros 6 meses del año. Según datos obtenidos por Mercado Previsor a primeros de año, las corredurías consideraban que el nivel de implementación de la tecnología en sus negocios era, para un 46,2%, medio. Un amplio 38,4% de los encuestados consideraba que su nivel era alto (32,3%) o muy alto (6,1%), aunque todavía quedaba un 15,4% que decían entonces que su nivel era bajo y que les queda mucho por hacer.
6 meses después los números han cambiado. Es lógico teniendo en cuenta la velocidad con la que se avanza en estas cuestiones. A día de hoy, un 10,9% de los encuestados creen que su nivel es "muy alto" y un 41,8% consideran que es "alto". Suman en conjunto ya el 52,7% de los mediadores participantes en el estudio, más de 14 p.p. más que hace medio año.
Otro 41,8% cree que su nivel es "medio" y bajan casi otros 10 p.p. hasta el 5,5% quienes declaran que su nivel es "bajo".
Puntos fuertes
Los participantes en el estudio señalan que la IA y la automatización se consolidan como los principales puntos fuertes tecnológicos de las corredurías.
La implantación de la IA aparece como uno de los aspectos más repetidos en las respuestas. Algunas corredurías aseguran que ya la utilizan para optimizar procesos internos y externos, ahorrar tiempo en tareas administrativas, reforzar sus planes de comunicación o desarrollar agentes GPT propios y soluciones internas. Otras señalan que se encuentran en las primeras fases de implantación o que continúan explorando nuevas aplicaciones de esta tecnología.
La encuesta también evidencia que no todas las corredurías se encuentran en el mismo nivel de madurez digital. Algunas reconocen abiertamente que todavía no cuentan con un punto fuerte en este ámbito o que necesitan mejorar considerablemente su desarrollo tecnológico, mientras que otras afirman estar inmersas en procesos de modernización e incorporación de nuevas herramientas.
En conjunto, las respuestas muestran un sector que avanza hacia una digitalización cada vez mayor, con la inteligencia artificial, la automatización y los sistemas de gestión como ejes de la transformación tecnológica, aunque todavía con diferencias significativas en el grado de implantación entre unas corredurías y otras.
Aunque, como decimos, las diferencias entre unas corredurías y otras es "abismal" dicen algunos encuestados. Son conscientes que no tienen ni sus procesos ni sus datos lo suficientemente depurados para poder implantar la inteligencia artificial. Se sienten "un paso por detrás". También reconocen que necesitan tiempo para preparar al personal y que se enfrentan a herramientas "que no son baratas".
El 60,7% de las corredurías ya utiliza herramientas basadas en IA
Con todo, son ya un 60,7% de los encuestados los que señalan que ya utilizan alguna herramienta basada en IA y que la experiencia es mayoritariamente satisfactoria.
La IA, señalan, les está aportando agilidad sobre todo en la respuesta a los clientes y un significativo ahorro de tiempo. "Optimizamos más el tiempo" o "ganamos tiempo para dedicar a otras tareas", explican, algo que se traduce en "mejor servicio al cliente".
También reconocen que les ayuda a no cometer errores, revisar pólizas… e incluso hay quien dice que "ya es un trabajador más que ahorra tiempo y dinero".
Aunque, sin duda, aún quedan escépticos de la IA a los que no les gusta y se resisten a implementarla. De hecho, un 35,7% de los encuestados creen que se están levantando expectativas algo irreales en torno a esta tecnología frente a 64,3% que la ven como como una aliada, pero rechazan que sustituya al factor humano.
En resumen, su postura es bastante prudente y se puede resumir en que, aunque aporta eficiencia y ahorro de tiempo, su desarrollo debe ir acompañado de supervisión humana, formación y garantías sobre la calidad de las decisiones que toma.
Las opiniones de los mediadores muestran un equilibrio entre el optimismo por las oportunidades que ofrece la tecnología y la preocupación por los riesgos que puede acarrear una automatización excesiva.
Varios participantes consideran que la IA "será una gran ayuda", "es el futuro" o simplemente "es una realidad de la sociedad", lo que refleja la percepción de que su incorporación al negocio es inevitable.
Las respuestas también apuntan a que, aunque la implantación será progresiva, terminará facilitando el trabajo del mediador. "Llevará tiempo, pero la IA ayudará", resume uno de los encuestados.
Otro de los aspectos positivos señalados es la automatización de determinadas tareas repetitivas, que puede traducirse en respuestas más rápidas y una mayor productividad para las corredurías, reiteran.
Los riesgos: pérdida del factor humano y nuevos desafíos
Sin embargo, el mayor consenso aparece al hablar de las limitaciones de la inteligencia artificial. La práctica totalidad de las opiniones coinciden en que la tecnología debe ser un apoyo y no un sustituto del profesional.
"La IA debe ser una ayuda, no una solución", resume una de las respuestas, una idea que se repite con distintas formulaciones: "la automatización ayuda, pero no sustituye", "la IA está muy bien, pero hay que combinarla con el factor humano" o "las personas son importantes en nuestro sector".
Los mediadores recuerdan que la personalización del asesoramiento exige experiencia, criterio y conocimiento del cliente, elementos que consideran difíciles de replicar mediante algoritmos.
También preocupa la fiabilidad de la información que generan estas herramientas. Algunos encuestados advierten de la necesidad de verificar siempre que los datos proporcionados sean correctos y expresan dudas sobre el acceso que la IA puede tener a la información confidencial de los clientes.
Otro de los riesgos identificados es el impacto de la automatización en la organización de las entidades. Un participante señala que, aunque la digitalización permite respuestas más rápidas, cuando se produce un error su resolución resulta más compleja debido a la reducción de personal especializado que acompaña, en ocasiones, a estos procesos.
Asimismo, algunos profesionales alertan de que la automatización puede transmitir una falsa sensación de control sobre el riesgo. En su opinión, el riesgo asegurador es dinámico y cambiante, mientras que los sistemas automatizados trabajan sobre patrones que pueden no reflejar adecuadamente esa evolución.
Por último, varios mediadores subrayan que sacar verdadero partido a la inteligencia artificial exige inversiones importantes tanto en tecnología como en formación, una barrera especialmente relevante para las pequeñas corredurías.
Estas son algunas de las conclusiones recogidas en el Índice de Confianza de la Mediación (ICM) publicado por Mercado Previsor en el que analiza la situación de la mediación en el primer semestre del año. Pueden leer el informe completo accediendo al nº 709 de la publicación con sus claves de suscriptor.



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