Grupo Aseguranza

inicio
30 de julio
08:22 2026
Compartir

Las pérdidas aseguradas por desastres naturales suman 44.000 millones de dólares hasta junio

Los desastres naturales han causado pérdidas en los seis primeros meses del año de casi 112.000 millones de dólares. Sin embargo, solo 44.000 millones de dólares estaban asegurados, lo que supone una brecha de protección del seguro del 60%, según datos de Munich Re.

Las pérdidas se situaron ligeramente por debajo de la media de los últimos diez años para un primer semestre y muy por debajo de la media de los últimos cinco años.

Thomas Blunck, miembro del Consejo de Administración de la aseguradora, señala que "el primer semestre del año ha supuesto un respiro bienvenido tras varios años de elevadas pérdidas por desastres naturales. Sin embargo, el cambio climático y el aumento de la exposición al riesgo siguen presentes, incrementando la probabilidad de pérdidas aún mayores en el futuro. La mejor forma de que la sociedad reduzca esas pérdidas es dejar de construir en zonas de alto riesgo y seguir invirtiendo en medidas de prevención".

Los más devastadores

El desastre natural más devastador fue el doble terremoto registrado en Venezuela el 24 de junio que de acuerdo con las estimaciones preliminares, las pérdidas económicas totales podrían alcanzar los 30.000 millones de dólares, de los que menos de 1.000 millones corresponderían a pérdidas aseguradas.

Para el sector asegurador, las tormentas severas en Estados Unidos fueron el principal origen de las pérdidas durante el primer semestre del año. No obstante, con unas pérdidas totales cercanas a 30.000 millones de dólares y unas pérdidas aseguradas de 22.000 millones, los daños provocados por estos episodios se situaron por debajo de la media de los últimos diez años (pérdidas totales: 34.000 millones de dólares; pérdidas aseguradas: 26.000 millones).

Por otro lado, las olas de calor sin precedentes dominaron el panorama meteorológico del primer semestre en Norteamérica y Europa, aunque el impacto económico de las olas de calor es difícil de cuantificar, ya que normalmente no causan daños materiales directos. En cambio, sus efectos se reflejan principalmente en la reducción de la productividad, las interrupciones de la producción, los daños en infraestructuras, las alteraciones del transporte y las pérdidas en las cosechas.

El Niño en la segunda mitad del año

Para la segunda mitad del año, se prevé que el fenómeno climático de El Niño gane en intensidad.

En muchas regiones, como Australia, Centroamérica y el suroeste de África, El Niño incrementa el riesgo de sequías e incendios forestales. En cambio, en el oeste de Sudamérica, algunas zonas de Brasil y el suroeste de Estados Unidos puede favorecer un aumento de las precipitaciones intensas, acompañadas de inundaciones repentinas. Asimismo, El Niño suele reducir la actividad de la temporada de huracanes en el Atlántico Norte, mientras que intensifica la actividad de los ciclones tropicales en todo el Pacífico Norte, incluido el Pacífico Noroccidental. El Niño tiende a elevar la temperatura media global, sumándose al calentamiento ya provocado por el cambio climático.

Si quiere recibir diariamente y GRATIS noticias como esta, pinche aquí.

 

Artículos relacionados